Awen

Un laberinto de palabras y emociones. Con llaves ocultas a lo más profundo de la naturaleza

Lluvia se despertó, como cada mañana restregándose los ojos con los puños y emitiendo un enorme bostezo. Miró a la pared que tenía en frente , miró a la única ventana que había en la habitación. Sin rastro de Sol.

Cogió su dispositivo, lo encendió y comprobó que le costaba entender el texto que aparecía por la pantalla. Lluvia esbozo una sonrisa melancólica, sabía que su retiro se acercaba. Quedaba poco para que otra diosa ocupase su lugar en el trabajo y ella pudiera disfrutar de un merecido retiro. Aunque también echaría de menos esto.

Volvió a frotarse los ojos y alejó un poco la pantalla, ahora si veía mejor. Busco el canal del tiempo de Swinfield y vio que hoy a eso de las 2 y 35 de la tarde se esperaban lluvia suaves.

— Bien, hoy hay poca faena.

Dijo Lluvia. Se levanto de la cama se preparó una taza de té y como hasta dentro de un par de horas no tendría que salir abrió el canal de Ponte en Forma con Steven. Programo la sesión de 30 minutos para empezarla en 20. Se bebió el té y preparó unas rebanadas de pan tostadas con labneh junto a unos frutos secos y mermelada de arándanos.

Viento salió de la ducha, se había levantado un rato antes.

— Buenos día Lluvia veo que ya te has levantado, Sol está aquí conmigo ¿te vienes?

La sonrisa de Viento era irresistible y bueno , desprogramó la sesión de ejercicio. Total lo voy a hacer igual pensó. Dio un último bocado a la tostada y fue a la ducha.


Tú das comienzos a mi dia Sol que me despierta y también Luna que me arropa cuando finaliza la jornada

Las hormonas revolucionan guillotinemos sin miramientos las cadenas opresoras del absolutismo de nuestros cuerpos

Que caiga esa nobleza acaparadora de nuestros sueños Que ardan nuestras iglesias comiéndonos a besos

Arranquemos a mordiscos nuestros ropajes nuestros vestidos que no habrá Bastilla que detenga lo que la rewolución ha unido.

Herida que una pequeña gota derrama dolor punzante que la mano paraliza una astilla clavada salida de quien sabe dónde o quizás sí Se desprendió de un trozo de madera madera que cogiste para el fuego del viejo árbol abandonado bajo un cielo encapotado y al volver la pusiste en el suelo y fue en ese momento que la astilla abandonó la madera.

Pasaron los días, semanas, meses y años años en un rincón escondida tu no notabas su presencia ignorabas su existencia y en unos de esto vuelcos que da la vida quisiste hacer una profunda limpieza después de muchos años.

Y así es como la cabeza funciona las cosas que menos te esperas las guarda, nunca las abandona. A la espera de volver a hacerte daño a volver en ese día el día menos esperado.

¿Capítulo uno?

La humanidad ha cambiado. Con el paso de los siglos la música a pasado a ser considerada una actividad infantil. Ninguna persona adulta que se precie, so considere responsable y seria escucha ya música.

Nadie en su sano juicio después de su kannisva, día que marca el momento que a una persona se le conoce como adulta, escucharía ningún tipo de canción o melodía.

Udolta está cansade, no lleva bien eso de la adultez. Con 40 y largos encuentra su vida, su mundo demasiado denso, pesado y aburrido. En un paseo por los muelles encuentra flotando un cofre. No duda en lanzarse al agua y sacarlo. Cuando lo abre solo hay una llave y una cerradura que abre un compartimento secreto. Dentro una nota escrita con un tinta morada que dice.

DESEA

Udolta lo hace, desear ser niñe de nuevo y poder volver a escuchar música. Y, en el reflejo del cristal de un escaparate, ve incrédule como vuelve a ser niñe. Sonríe, abre los ojos de par en par y empieza a correr mientras canta.

Solo que para las demás personas adultas no ha cambiado nada, siguen viendo a una humane de cuarenta y largos. Que debería guardar las formas y comportarse en lugar de dar esos horrible berridos. Piensan que alguien debería llamar a la autoridades para que le encierren.

Udolta, ajene a como le ve y creyéndose haber retornado de nuevo a la infancia se dirige a su lugar favorito, ese de donde no debió salir.

» Abuelo, ¿de verdad te crees esas patrañas?

El hombre dejó a un lado un papel donde se veían diagramas , círculos y símbolos. Se quito las gafas, cogió un trapo y mientras las limpiaba, entre un mundo lleno de borrones miro a su nieta.

» Bueno, pequeña, es una manera de conocer a las demás personas y a ti mismo...

» Pero es mentira, la forma de ser no puede estar escrita en unas estrellas que están lejísimos. Son enormes distancias que no nos afecta lo que ocurre allí.

Su nieta hablaba muy rápido, como la mayoría de la juventud en estos días. Tienen prisa por ser escuchados y ser parte de del mundo demasiado rápido. La miraba, sonreía, le hacía gracia cuando le reñía por cosas que ella pensaba que estaban mal.

» Además, fíjate que absurdo, como hay muchas personas que nacen exactamente el mismo día entonces es que deberían ser iguales. Absurdo, abuelo, absurdo. Menos mal que tenemos la ciencia para desterrar estas costumbres supersticiosas.

Se calló, silencio, al fin, eso parece. No duraría mucho, la conocía, pronto volvería arrancar con no se que de la ciencia y sus demonios de un tal Carlos.

» Bueno, si me dejas un poco te cuento y...

No pudo continuar, empezó a parlotear de nuevo.

» Es que menuda tonterías hacéis la gente mayor, jajaja, me río por no llorar. Mira que pensar que si el sol está delante de la constelación de Tauro yo seré más cabezota...

Nació bajo el signo de Tauro.

» ¿Qué será lo siguiente? ¿Pensar que el número de agujeros de un queso te dirá como se presenta tu año? Me lo imagino, mira este agujero dice que te vas a casar. Y será una boda poliamorosa porque se ven más agujeritos alrededor. JAJAJAJA, JAJA...

De golpe se calló, su abuelo la estaba abrazando, no se lo esperaba. No era una costumbre muy bien vista en estos tiempos. pero le gustaba. El olor de su abuelo y la calidez de su pecho le hacían relajarse, sentirse en una burbuja que le curaba cualquier herida.

El abuelo le habló bajito

» Pequeña, esa no es la manera de entenderlo. Todo esto es un puente, una manera algo abstracta de buscar respuestas que necesitamos. De entender todo lo que pasa. Claro que no es preciso. ¿ Pero acaso la ciencia no lo es también? Por ejemplo ¿ cuál es el valor de la gravedad en la Tierra?

Ella quería hablar deprisa, soltar mil contraargumentaciones, pero, algo muy dentro de ella no le dejaba. » Pu...pues 9,8 m/s², abuelo » ¿Seguro?¿Ese valor en concreto no otro? » Bueno, no es ese, depende de dónde estés es un poco mayor o menor. » ¿Y seguro que en un mismo lugar es ese, cómo lo sabes? » Pues a ver... se mide con experimentos. » Y ¿siempre da el mismo valor? » Bueno,no siempre, suele dar diferente. » ¿Y por qué te quedas con ese? » Porque es el valor medio. » ¿Y que tiene de especial el valor medio y no cualquier otro? » Pues, que sale más veces. » ¿Sale más veces que otro cualquiera? » Pues no, en realidad otro cualquiera sale más veces que la media. Pero alguno tiene que ser el representante. No podemos ir diciendo todos los valores, no acabaríamos nunca. » Entonces que haya valores diferentes no cambia ese valor que habéis elegido como verdadero ¿A qué si? » Sí, así es.

Le dio un beso en la frente a su nieta y le sonrió

» Pues, ya has comenzado el camino para entenderme, pequeña.

Se volvió, se colocó las gafas y retomó su carta. Ella levantó la mano y abrió su boca para decir algo, pero se interrumpió. Se quedó pensando, sonrió y se fue.

Justo al salir, se detuvo apoyada en el marco y con una sonrisa idéntica a la de su abuelo dijo

» Gracias!

Y se fue.

Toca levantarse.

Por la ventana atraviesa un pedacito de Sol alumbrando la habitación. Aunque se oculta a veces. Debe haber nubes en el cielo. Parece como si el Sol enviase un mensaje en morse. A modo de juego. O tal vez no sea un juego. ¿Y si nuestra estrella estuviese comunicandose?

Quizas... no sé.

Tengo ideas locas, ya sabes, de esas que te gustan escuchar. De las que, con paciencia, das toda tu atención y ofreces tu sonrisa.

Sí, esa que justo tienes en estos momentos.

Con tus labios, sin pronunciar palabras, me dices tanto.

Mensajes sin sonidos, tan poderosos que pueden sacar a un corazón perdido en un laberinto.

Eso es lo que hace tu sonrisa.

Como el Sol que viene a visitarme cada mañana. Como la brisa. Sí, porque también me refresca mi cara, mi piel, mi alma.

El día comienza otra vez, el Sol me ha traido el recuerdo de tu sonrisa de nuevo.

Ya estas conmigo, aquí, siempre, a mi lado.

Este espacio será para escribir aquellas cosas que brotan desde muy adentro, sin que pueda detenerlas.

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El arte profetizado durante eones cantado resuena en las paredes de esta roca que a tu voluntad ha atrapado El arte cósmico conciencia compartida esparcida llevada más allá de la razón de las matemáticas que enfrían a tu corazón expande tus sensaciones abriga el frio en tus emociones y da calor con fuego torturado por las voces silenciadas El arte sin rumbo sin dueño sin amo el arte colectivo se impone libera encarcela y arrebata el deseo individual el afán por conquistar vencer ganar mandar matar Un arte anarquista profetizado un apoyo mutuo ahora silenciado pero que pronto romperá las cadenas del mandamás de la ciencia de la economía de la esclavitud de la división de noche y día. Arte que algunos atemoriza les paraliza les aterroriza porque saben que perderán sus privilegios sus poderes sus bastones sus aposentos Donde sus tronos que ahora relucen se verán esparcidos desintegrados compartidos entre las nuevas conciencias colectivas entre la vida entre las rocas Arte que has de venir aquí esperamos agonizando explotados llorando bajo el yugo del dictador a la sombra de su forma del mundo Arte anarquista profetizado acude pronto con tu tormenta resucítanos liberados.