Algunos días atrás recordaba a un alumno que en clases me preguntó “¿Para que me sirve a mi aprender inglés?” En ese momento le explicaba las posibilidades que se le podrían abrir a lo largo de la vida en cuánto a oportunidades de trabajo dominando este idioma. Pero luego pensando sobre esto en casa, me percate que como tantas cosas la respuesta es más compleja que falta de orientación. La relación entre la sociedad y el individuo es un punto fuerte a la hora de tomar decisiones laborales y sobre todo moldea nuestros gustos y preferencias. Ciertamente este muchacho no veía factible aprender inglés debido a sus gustos y preferencias además del círculo social que lo rodeaba. El chico prefería un caballo antes que un libro, un río antes que un aula, ¿y quién no quiere sentir esa libertad? Esa libertad de disfrutar del campo de sentir el aire fresco en las mejillas. Sin duda alguna la sociedad en su conjunto nos moldea, la escuela es un artífice fundamental de esa sociedad por ello orientar a los alumnos es tarea fundamental, orientarlos no en base a lo que los demás queremos que ellos sean, orientarlos ha que ellos elijan lo que desean ser.